viernes, 9 de agosto de 2013

¿Sincericidio?

El tiempo y los vientos de cambio van haciendo que esas cosas que te molestaban, ya no jodan tanto. "El tiempo todo lo puede", gran verdad que sigo poniendo a prueba, y sigue funcionando.

Siempre me jorobó un poco el tema de tener problemas con la gente en general. Cuando era más chica era re goma, y me dejaba pisotear por cualquiera. Si me pongo hoy a mirar para atrás, encuentro varias situaciones de mis años jóvenes que si pudiera hoy reencontrarme con mi yo de aquella época, me daría a mi misma un sacudón y me cachetearía un poco. ¡Qué manera de dejar pasar todo! Era la típica buenuda que estaba siempre para todos, aun cuando la gente conmigo no era igual ni en pedo. Aun cuando en mi propia cara me boludeaban, yo seguía estando.

Con el correr de los años medio que se dio vuelta un poco todo, y ahora no me banco que me boludeen. Ya fue, fueron muchos años siendo la tarada que estaba para el mundo, ahora no soporto que me jodan. Yo no jodo a nadie, no voy por la vida pisando cabezas, no me gusta competir (algo que es MUY de mujeres en general), no soy jodida por ese lado. Pero sí coseché una personalidad fuerte que no a todo el mundo le gusta. Soy muy sincera y no tengo pelos en la lengua, y a la hora de la verdad a la mayoría de la gente le gusta disfrazar las cosas. Yo no. Digo lo que pienso, y no medito antes de decirlo. ¿Está mal, está bien? No sé, pero así soy. ¿Te gusta? Perfecto, acá estoy, y si nos caemos bien mutuamente puedo ser una amiga estupenda con la que podés contar siempre. ¿No te gusta? Bueno, no me jodas y seguí de largo, no te necesito.

El tiempo se está cobrando personas que se van, y la verdad es que hasta hace unos meses era algo que me estaba jodiendo. Pero el mismo tiempo está atrayendo nuevas cosas, fortaleciendo otras, y la verdad es que me estoy olvidando de la mala onda de la gente que no vale la pena.

Creo firmemente que el cambiar la "mala cara" depende de la predisposición de cada uno. Cuando me enfrenté a todas esas cosas estaba predispuesta a estar mal. Me sentí deprimida un tiempo, hubo semanas en que realmente no quería hacer nada. Pero, con un poco de ayuda del entorno mismo, me aburrí de ponerme mal por personas que no valen la pena, y por cosas que no puedo controlar.

Hoy puedo decir que me siento mucho mejor. Y que estoy contenta por las cosas que están pasando y que van a pasar, y que tengo ganas de seguir aprendiendo y mutando. ¿Los que se quieren ir? Que se vayan, la verdad es que si no me aportan nada positivo a la vida, no los voy a extrañar tampoco. A los demás: acá estoy. Gracias por seguir estando, o por aparecer.

1 comentario:

Bella dijo...

Clap clap clap

Pasame un poco de tu Felix Felicis, así me pongo igual que vos, a veces me hace falta jeje

Y no olvidemos que también tenemos dos hocicos peludos que cuando estamos tristes nos vienen a besuquear y levantar el ánimo. ¿Quién tiene la voluntad de seguir deprimida por nabos con perruchas así?

Besote ♥