lunes, 4 de marzo de 2013

Amores perros

Estaba en la plaza paseando a mi perra, que jugaba feliz con otros dos animalitos: una mestiza de labradora que se llama Janis y, ante la posibilidad de que me linchen, les cuento que sé que es su mejor amiga (juegan juntas desde cachorritas y se desesperan cuando se encuentran), y un boxer que se llama Fidel; cuando de pronto lo siento a Fidel que lloriquea, con Gala al lado.

Conozco a mi perra. Desde antes de ser castrada si hay algo que le joroba es que la anden olisqueando, y Fidel puede ser realmente muy persistente. A pesar de que, probablemente, no le encuentra olor a nada a ella, no deja de insistir. Y seguro aquella, loca como ella sola, le habrá pegado un tarascón.

Automáticamente se da la siguiente conversación:

Dueño de Fidel: -¡Fidel! ¡Dejate de joder y vení acá!
Zoqueta: -No te preocupes, es Gala que tiene mal carácter. No le gusta que la anden olisqueando mucho y se pone loca.
Dueño de Fidel: -Este perro es un goma.
Zoqueta: -Esta cada vez se parece más a mi...
Dueña de Janis: -¡¡¡Todos los perros se parecen a sus dueños!!!!
Dueño de Fidel: -..........gracias por decirme goma.

Tras un ataque de risa debido a mi innata incapacidad por disimular nada, me puse a pensar que en realidad mucho tiene de cierto esto que decía la dueña de Janis. Observando a Gala, a ella le molesta mucho que la joroben cuando no da confianza, y cuando algún perro extraño a los de siempre viene a molestar a sus amigos (y en especial a Janis), realmente los saca cagando. En ese sentido nos parecemos mucho, yo no le doy confianza a cualquiera y cuando se hacen los vivos de verdad me molesta, y mucho. Y si alguien lastima a las personas que quiero, me pongo loca.

Janis es un alma pacífica, camina lento, igual que su dueña. Es relajada, no le molesta nada, a todos saluda moviendo la colita y siempre se la ve feliz y tranquila. Su dueña, Adriana, es igual. Tiene esa onda de persona pacífica que siempre está dispuesta a cebar unos mates y charlar un rato. Son las dos sumamente simpáticas.

Si analizo las mascotas de las personas que conozco, muchas se parecen a sus dueños, es ciertamente una cosa de locos. ¡Después que no digan que los animales no son seres inteligentes! ¿Cómo puede ser que absorban tanto de la personalidad que tenemos nosotros?

2 comentarios:

Bella dijo...

100% de acuerdo!!

Lo unico que nos diferencia a Makiko y a mí es la altura jajaja

La Garrapata Vegetariana dijo...

Entiendo a tu perra. A mi tampoco me gusta que un desconocido venga y me huela el trasero (?)