lunes, 17 de agosto de 2015

De esos agostos tremebundos

Agosto me tiene a las corridas.
En una semana, dos exámenes finales juntitos. Sí, rendir uno por día no fue una opción, culpa de cierta mudanza. Y respecto a esa mudanza, me tiene la casa llena de cajas. Algunas ya llenas, pero la mayoría todavía esperando.
Tratando de vender algunos muebles que no quiero llevarme y buscando uno nuevo para comprar.
Practicando incansablemente análisis sintáctico.
Remando con tres cursos en los que me anoté, porque no me alcanza con enloquecer con la facultad, no señor. La señora tiene que anotarse en cuanto curso encuentra.
Con dos semanas de lluvias interminables a cuestas, lo que dejaron marcas imborrables de aburrimiento y baldes/toallas/tuppers (nunca se llovió tanto este departamento).
Buscando el tiempo libre para leer, pero recién voy por la mitad del libro Dragón rojo.
Enganchada con un juego de rol online (Skyforge) pero al que puedo darle afecto sólo un ratito los fines de semana.
Agotada con este trabajo, me vienen tocando todos clientes difíciles.
Harta de la gente en general.

Pero sólo queda la mitad de este mes infecto. Dos semanitas más y, por lo menos, ya tendré menos para estudiar y una casa nueva.

3 comentarios:

NsNc dijo...

Creo que hay pocas cosas en la vida tan agotadora como la mudanza. Ahí uno se pregunta por qué junto tantas cosas... Como es que se multiplican?!

Nefertiti Munguia Triana dijo...

Tu solo aguanta otro poquito que ya casi termina, ya ves, ya falta una semana menos de cuando escribiste el post

Saludos y que todo salga bien

Te invito a mi nuevo blogcito http://avecillatienenuevoblog.blogspot.mx/

Nicolás Lasaïgues dijo...

¡Fuerza!
¿Ya pasó todo no?




¿no?