miércoles, 31 de diciembre de 2014

2014

Llega el 31 de diciembre, y como cada año, inevitablemente se me vienen a la cabeza todas las cosas que pasaron en ese año que está por tomarse el buque.
El 2014 fue, en líneas generales, un muy buen año. Tuvo algunas cosas complicadas pero que fueron superadas, como por ejemplo que mi papá tuvo que hacerse quimioterapia por el cáncer de próstata que le había vuelto, pero por suerte ahora ya está mejor, sólo le quedan un par de inyecciones.
Laboralmente fue muy satisfactorio pero sumamente agotador. A todos los trabajos que ya hacía sumé dos, hacerle trámites para una clienta que me pasa habilitaciones que yo armo y preparo, y cocinar. Me animé a empezar mi mini emprendimiento de cocina y la verdad que la respuesta de la gente fue muy buena, cociné mucho, tuve muchos pedidos y hubo meses en que realmente pensé que no iba a llegar con todo, como por ejemplo para el día de la madre, que fue cuando armé unas bandejitas de desayuno. pero llegué, aunque hubo noches que me acostaba tarde y al otro día me levantaba super temprano. Hasta hice feria un día, el 21 de septiembre, con puestito lindo y todo. Pero no puedo quejarme, fue una experiencia genial y lo disfruté mucho, siempre me gustó la cocina. Y que la gente coma lo que vos hacés, te diga que está rico y te siga pidiendo... es maravichoso.

Uno de los desayunos del día de la madre ^_^

El traductorado de inglés marcha sobre ruedas. Casi que estoy terminando primer año (acá son raros, tenemos los segundos parciales en enero) y la verdad siento que aprendí muchísimo y que por fin encontré algo que me encanta.
La vida en pareja sumó otro año espectacular, la convivencia realmente es tan cómoda como si nos conociéramos de toda la vida. Y haber estado todo el año con Gala fue genial, la negra es una gran compañera, cuando estás enfermo se te acuesta al lado, duerme la siesta conmigo, cuando mi novio se va a trabajar los sábados temprano se sube a la cama y se acurruca en mis pies. No puedo quejarme de mis compañeros de casa, son dos amores.
Empecé a correr y esta vez no me venció la taquicardia, pero sí pude vencer al cigarrillo. Encontré en este deporte lo que me gusta, me libera, me encanta salir a correr o correr en la cinta del gimnasio. Y participé de una maratón sin morirme, lo cual me dice que el año que viene seguramente estaré preparada para muchas más. Para alguien como yo que nunca pudo ni correr el colectivo, de pronto correr 5 kilómetros sin mosquearme, es realmente gratificante.
Tuve unas vacaciones excelentes con amigos y mi novio en el sur, recorriendo un poco Bariloche y sus alrededores. Primera vez que hago eso de viajar en auto a un lugar tan lejano y la verdad fue una experiencia increíble. 
Leí muchos libros, vi muchas películas y series, me enamoré de algunas (Downton Abbey, Sons of Anarchy), me decepcioné con el final de otras (Dexter).

No tengo nada malo para decir de este año. En la balanza, fue un año grandioso. Así que el 2015 va a tener que esmerarse. Por lo pronto, me espera con unas vacaciones increíbles en unos dos días por las cuales todavía no caigo, y si todo sale bien con algo que me va a cambiar para siempre. En noviembre me caso :)

¡Te espero 2015! ¡Te tengo fe!

Feliz año nuevo a todos los que posan sus ojos por acá, y gracias por acompañarme otro año. ¡Turrones y sidras para todos ustedes!

1 comentario:

Bella dijo...

Fue un super buen año, amiga!!! Y me alegra haberlo compartido con vos :) ♥