sábado, 24 de agosto de 2013

Laborales

Siguiendo un poco con la temática del post de Bella, quería comentar un par de cositas acerca de los que trabajamos de este modo, porque a veces me da la sensación de que la gente no entiende o se hace la otaria.

 
Sí, freelance. Como ya deben saber significa que uno es autónomo y no depende necesariamente de otro para hacer su trabajo, o no necesita ir a una oficina y demás.
Claro, gastos de viático ya no tenemos, ni lo pesado de tener que salir a tomarse colectivos o subtes lejos de casa a lugares atestados de gente que ya de sólo pensarlo te estresan, ni hay que aguantarse un jefe que te rompe las carótidas o compañeros de oficina hipócritas que te vienen a molestar.
Pero eso no significa que el trabajo sea barato.
 
Mi caso, por ejemplo: pago monotributo, ingresos brutos y la matrícula para poder ejercer. ¡También pago mi obra social! Mi trabajo lo hago en tiempo y forma, no me gusta ser irresponsable, entrego lo que me piden a tiempo y muchas veces demanda muchas horas, más cuando tengo que ir a hacer un relevamiento y tomar medidas de locales que no tienen ni un pequeño plano en qué apoyarme. TODO eso se tiene que contemplar a la hora de mirar un presupuesto de un freelance, antes de decirle "Che, ¿no es mucho?".
 
¿Mucho? Sí, mucho es lo que gasto y mucho es lo que hay en juego. Hay que mirar un poquito más allá antes de decir ciertas cosas y pecar de ratón.

2 comentarios:

Bella dijo...

Todos piensan que estás al dope en tu casa, que podés largar cuando quieras e ir a hacer los trámites que ellos no quieren hacer o cocinarles porque se les ocurre venir a visitarte, "total, estás en tu casa no?"... etc etc etc.
La lista de quejas es larga y no solo es porque los potenciales clientes se niegan a pagarnos lo que cotizamos.

De todos modos yo sigo amando mi frilancitud. Ya no quiero volver a la vida corporativa!

Akira-san dijo...

Todo tiene que ver con la falta de capacidad de primero ponerse un instante en el lugar del otro y tratar de entender porque hace lo que hace y cobra lo que cobra. En general nadie se pone a evaluar los beneficios que te da trabajar en relación de dependencia y que los autónomos deben “bancar” solos. Cómo la obra social, medicina prepaga, impuestos o la preocupación de tener que sostener y controlar el nivel de ingresos para subsistir y para arreglárselas con el cada vez más injusto sistema impositivo de nuestro país. Y con respecto a los tiempos de trabajo, uno podría decir que laburan en los horarios que quieren y listo, que si uno tiene disciplina baja la persiana en los horarios que corresponde y listo; pues en este fabuloso mundo argentiniano en el que vivimos, como las condiciones económicas son tan fluctuantes, si sos responsable, te preocupas por hacer las cosas bien y querés seguir viviendo medianamente como corresponde, el horario de apertura del local se mantiene, pero el de cierre por lo general tiene un límite bastante difuso.