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martes, 5 de abril de 2016

La vida del veg

Y siguen las cocinadas, siguen los experimentos en la cocina. Amo encontrar sabores nuevos y mezclas que quedan increíbles, como la ralladura de limón en los rellenos de empanadas o en los salteados de verduras. Todavía me falta seguir incursionando un poco más en la parte dulce del veganismo, pero de la parte salada no puedo quejarme. Ya mastereo (?) algunos quesos, especialmente una muzza que se hace a base de leche de avena y queda muy sabrosa, y genial para pizzas o milanesas tipo napolitana.


En las fotos:
(Fila de arriba, de izquierda a derecha) Hamburguesas de remolacha con garbanzos, salteado de vegetales con soja texturizada tipo albóndigas, hamburguesas de quínoa con garbanzos, pastel de papa, churrasquitos de soja salteados con calabaza al horno.
(Fila de abajo, de izquierda a derecha) Tostaditas de pan árabe, fajitas de masa casera rellenas de verduras y aderezo de semillas de girasol, pizza con muzza de avena, hamburguesas de lentejas con tomates secos y aceitunas, churrasquitos de soja a la cerveza con zanahorias al horno.

Comemos bien variado y ando como loca buscando recetas nuevas. De hecho ya ahora me toca hacer unos medallones de verduras (que tienen papa, brócoli y arvejas entre otras cosas) que quedan increíbles, y ando pensando en qué otras cosas locas puedo armar para estos días.

¡No vivo de ensalada!

jueves, 3 de marzo de 2016

Liberté

Como persona que siempre deseó vivir fuera de la casa de sus padres, muchas cosas pasaban por mi cabeza cuando imaginaba lo que sería tener mis espacios propios. Allá mi refugio era mi habitación, decorada totalmente en desequilibrio respecto de la casa en general. Así como me sentía yo: fuera de lugar. La casa de mis padres si bien no sigue UN estilo arquitectónico o decorativo, tiene un encanto particular, una cosa que sigue una línea... los ladrillos a la vista en varios ambientes internos, los muebles de madera preferentemente de algarrobo, los platos en las paredes y las máscaras en el living.
Mi pieza no tenía nada que ver. Tenía fotos de mis amigos, hojas secas de árboles pegadas en las paredes, estrellas en el techo de esas que brillan en la oscuridad. Un montón de adornos colgantes que colgaban del techo, duendes, hadas. Era yo.
Mudarme fue todo un acontecimiento. Si bien no vivo sola, porque desde que me fui de la casa de mis padres vivo en pareja, tuve el placer de toparme por primera vez en mi vida con el "armar la casa como les guste". Mi marido y yo tenemos gustos parecidos (aunque yo soy más enferma de algunas cosas que él no, pero no le molestan), así que fue sencillo.
A pesar de que no es mío porque alquilo, me encanta mi casa. Me gusta mi hogar.
Me gusta la biblioteca repleta de libros y pequeños adornos entremezclados. Me gustan los duendes que fui juntando, los dragones, los muñecos, los caballeros. Me gusta la cama (es la cama más cómoda del mundo), el sillón, la tele, el modular. La cocina con su mezcla de rojo y negro, dos de mis colores favoritos. El patio donde da el sol varias horas al día y donde habitan algunas plantitas. La paz que reina cada vez que entro, la calma, el lugar propio que ya no es solamente una habitación. Es una habitación, un living comedor grande, un baño, un patio. Tiene olor a libertad.


La biblioteca es de las cosas que más me gustan


Uno de los caballeros :)
 

La negra atrevida, robándome la cama una mañana

jueves, 4 de febrero de 2016

The Fox and the Star

No me crié en una familia donde fuera una costumbre leer cuentos a los hijos o contar historias antes de dormir. Siempre fui una lectora solitaria, de chica le tomé cariño a los libros y ya de grande se convirtió en mi pasatiempo favorito. Algunos miran tele, otros salen mucho, otros juegan a algo... yo leo. Y leo mucho. Siempre fue así.
Pero no sé por qué. Son esas cosas que de pronto se convierten en parte de uno. Y tampoco sabía que era tan lindo que alguien te leyera. Lo empecé a ver en las películas. Uno no entiende que algo le falta o que algo está mal cuando está acostumbrado a vivir de cierta manera. Casualmente leyendo ahora un libro de Stephen King (IT), en una parte que hablan de un personaje que siempre anda solo, dicen que él no sabe que está solo porque no sabe qué es la soledad. Simplemente es algo a lo que siempre estuvo acostumbrado, algo que para él es "normal". Para mí fue normal que no compartieran esas pequeñas cosas conmigo. Hasta hace poco, que una amiga me dijo que el padre siempre le leía, o que mi marido me dijo que su padre le cantaba canciones (mi suegro toca la guitarra, es músico) nunca me detuve a pensar en que eso a mí me había faltado. ¡Y la cantidad de cosas que me habré perdido!

Cuestión que yo nunca tuve lecturas de cuentos de niños. Me han regalado libros para chicos, pero los leía sola. Muy pocos. Pero jamás esa cosa de leer una historia mágica para soñar como es debido, cuando uno es chico y tiene la imaginación a flor de piel.

Recorriendo una librería, mi marido se topó con un libro y decidió que yo tenía que leerlo:


Este hermoso libro, de tapa dura, llamado El zorro y la estrella. El libro más vendido de Waterstones (una cadena de librerías en el Reino Unido) el año pasado. Ya de por sí, para el que no sabe, amo los zorros. Me parecen de las criaturas más maravillosas del universo, más hermosas. De hecho, uno de mis tatuajes favoritos lo representa. Creo que ese detalle, sumado al hecho de que algo lo hizo a él sentir que ese libro era para mí, me llevaron a comprarlo.


Mi zorrito :)

De por sí, la edición es una preciosura. El olor que tiene, la textura de sus hojas, los dibujos que hay adentro. Todo acompañan a la historia creando magia. El zorrito que es amigo de una estrella. El zorrito tímido, que tiene miedo a todo, tiene una sola amiga que lo acompaña todas las noches. Un buen día la estrella desaparece, y este pequeño saldrá a buscarla.


Este libro es absolutamente maravilloso. Me hizo sentir tristeza y alegría en pocas páginas, me hizo soñar, lo amé. Siento que si alguien tiene un hijo o alguien especial chiquito a quien leerle, debería leerle este libro. Si yo hubiera tenido a alguien que me lo leyera cuando era chica, estoy segura que habría sido muy feliz. Aun así, con 31 años, lo disfruté como si hubiera sido una nena. Y después de leerlo, mi marido se acostó en la cama a mi lado y yo se lo fui contando, mientras le mostraba los dibujos de cada página. Yo tuve la oportunidad de compartir ese momento, de leer este libro a alguien que amo. No puedo explicarles con palabras la magia que estas pocas paginitas me generaron.

Si tienen hijos, si tienen sobrinos, primitos que les gusta leer o que les lean... esta sería mi primer recomendación. Es realmente hermoso.

sábado, 9 de enero de 2016

La vida del veg

La idea del veganismo es algo que ronda mi cabeza hace mucho tiempo. Por el momento sigo siendo vegetariana (desde el 2012), llevando muy bien la nueva alimentación. Nunca más tuve anemia, algo que era muy recurrente para mí. Tengo el calcio perfecto a pesar de no consumir ningún lácteo más que quesos (leche no tomo, sólo uso para cocinar de vez en cuando). Mis triglicéridos y colesterol están normales, igual que todo lo demás. Físicamente noté un cambio tremendo en mi piel y pelo, antes se me engrasaba mucho, haciendo por ej. casi imposible el uso de un flequillo que luciera normal todo el día. Hoy por hoy, siendo incluso verano, puedo andar con mi fleco como una campeona. Me cago de calor, eso sí, pero la culpa la tiene el sol.

Cuestión que siempre me pica el bicho del "sigo consumiendo animalitos" por no sacar del todo los productos animales de mi dieta, pero entre otras cosas, acá en Buenos Aires no resulta tan sencillo. Acceso cotidiano a productos veganos en supermercados no hay, salvo muy pocas cosas. Alguna que otra milanesa de soja, y muchas "porquerías" (papitas, galletitas, etc.). Emprendimientos veganos hay muchísimos, algunos muy buenos, pero claro: implican un gasto mayor de dinero que el que usualmente se gasta en comida. Ser vegano, acá, ES CARO. Si tenés tiempo para cocinarte y te das maña en la cocina, cosa que no todos lo hacen, podés zafar por menos plata. Pero necesitás tener tiempo. Si dependes de llenar el freezer y demás, sabelo: te va a costar.

Vengo de un viaje por tierras donde ser vegano es lo más fácil del universo, y claro que no puedo evitar sentir un poco de pena por tenerlo tan complicado acá. Allá (en Irlanda, Escocia, Gales y Londres) no es tan difícil. No tenés que ir a un lugar especial a comprar o recurrir al emprendedor. En el supermercado encontrás todo. ¿Y el precio? Lo mismo que las cosas derivadas. La leche de almendras/soja cuesta lo mismo que la leche de vaca. Acá hay una diferencia de 35 pesos entre ambas. Los quesos valen lo mismo. La comida congelada vegana vale lo mismo que la no vegana.


Alpro tiene leche de almendras dulce, sin azúcar agregada, leche de soja, chocolatadas, etc. Yo probé la de almendras, fue mi desayuno de todos los días con una granola que encontré en el supermercado sin azúcar agregada (otra cosa que acá no encontrás ni en pedo en el super). 



Quorn "inventó" una proteína vegetal que sabe muy parecida a la carne y tiene hamburguesas, pollitos, y cosas así. De hecho, tenían unas tipo milanesitas de pollo que probé y no me gustaron justamente porque tenían un sabor a pollo tremendo. El sabor de la carne a mí al menos no me gusta, PERO alguien que quiere dejar la carne pero sí le gusta (como mi marido por ejemplo) estaría feliz con los productos de esta empresa.


Me saco el sombrero ante el que inventó esta puta delicia. Es riquísima, muy sabrosa, y fue mi compañera de ensaladas muchas noches. 


Y otra de las cosas que más me gustaron: este quesito de máquina. Una delicia. Un sabor suave pero muy rico, parece queso posta, increíble.

Por lo pronto estoy chusmeando recetas rápidas para reemplazos, como el queso de papa para las pizzas, o cómo sustituir el huevo en las preparaciones de todos los días. La realidad es que yo ya no consumo muchas de esas cosas, el problema mayor es el queso. Pero, insisto, si tuviera a mano todas estas cosas como las tuve durante el viaje, no me costaría absolutamente nada. Cómo los extraño a esos hermosos supermercados, snif.

domingo, 12 de julio de 2015

I heart you

Hace casi 4 años que Atena no vive en este plano. Todavía de vez en cuando la siento, en algún vientito, en algún movimiento en la casa de mis viejos. Su recuerdo está intacto en mi memoria, va a formar parte de mí para siempre.


Cuando la cremamos, enterré sus cenizas abajo de estos arbustos (unas Abelias). En ese sector, antes que arreglaran la plaza, solían jugar a la pelota los chicos. Mirarlos (o mirar fijamente la pelota, más bien) era una de sus actividades favoritas cuando íbamos a pasear. Me pareció el lugar más indicado para ella y, por suerte, con la renovación no tocaron esos arbustos. Lo único que ahora tienen extra es una buena cantidad de césped, algo que también disfrutaba mucho.

No estoy muy a favor de enterrar a alguien en un cementerio, siempre pensé que no hace falta una excusa para recordar a alguien ni un sitio específico para ir a dejarle algo. Es como que los siento impersonales, no significan nada, simplemente es un lugar diseñado con ese fin. Pero este espacio que elegimos para ella me parece perfecto, y aunque no necesito una excusa para recordarla (porque la recuerdo siempre), es inevitable pasar por ahí y no recordarla. Ahora que es invierno sólo caen hojitas, pero para cuando llega la primavera y la Pezuña de vaca vuelve a florecer, aprovecho esas hermosas flores que caen casi intactas al suelo y le llevo alguna. 

Será extraño y difícil de explicar, pero cada vez que paso por ahí, se me quiere piantar un lagrimón. Como si una pequeña parte de su presencia hubiera quedado flotando ahí mismo, esperando ver alguna pelotita.

jueves, 22 de mayo de 2014

Vrutalidad

No sólo se pueden encontrar groseros errores ortográficos en las redes sociales, o en internet. ¿Cuántos de ustedes están hartos de leer estos clásicos? "Hay" en vez de "ay", "valla", "ermoso", "boy" (y no por la palabra en inglés justamente...). Y así podría estar horas citando las bestialidades que me encuentro, especialmente en el mundito de la gente de los juegos online.

Cuestión que paseando por las calles de mi ciudad, y en el trabajo, también me encuentro con ciertas delicias visuales de la vida.


 OJO, que estas son sin cemillas. No sé qué clase de mandarinas comen ustedes, pero tengan cuidado, porque las cemillas pueden aser muy mal al hestógamo.


Le pedí a un cliente que agregara al pie de su contrato de alquiler la correcta ubicación de su local.
Hubicación.
HUBICACIÓN.
HUBICACIÓN.
HIJO DE UNA GRAN PERRA.


Y esto es parte de un documento redactado desde el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, OJITO EH. Hace cuanto que no voy a una rosticería.... ಠ_ಠ

Estoy segura que van a venir más fotos. LAMENTO estar segura.

////////

EDIT:
Aparentemente "rosticería" no está mal dicho, ¡me jodo por no investigar!

viernes, 13 de diciembre de 2013

Shopping macabro

El jueves paseamos un poco con mi buena amiga Bella, y chusmeando los juguetes que se venden para estas navidades nos encontramos con un puestito un tanto macabro.

Lo primero que vimos, en una parte de la vitrina, fue una especie de sector dedicado a unos ciertos muñecos que, pienso yo, eran tipo "lucha libre", o algo así. Me llamó mucho la atención este, me parece que se olvidaron de pintarle una parte del trasero, a no ser que el muchacho pelee con una flor de tanga:

Que culito papetoh
 
La siguiente es una chica guerrera, muy feroz ella, pero lo importante es como goza con la escalera:
 
 
Seeh yo sé que te gusta
 
Acá vemos a Thor tras su paso por las drogas duras:

No sé si tener lástima o miedo
 
Bueno, no estaríamos comprendiendo al dinosaurio de Toy Story. De última si me vas a vender algo trucho por lo menos intentá que se parezca al verdadero...un poquito nomás eh, no estoy exigente:

La cara de Woody también es tenebrosa
 
¿Pitufo wolverine?

¡Que patillitas querido!
 
¡Pasala bomba con tu Barbie rusa! Incluye tapado para los 20 grados bajo cero y gorrito de peluche a tono.

NIET!
 
¿Siempre quisiste jugar con un muñeco travesti? ¡Esta es tu oportunidad!

Alto tórax amiga
 
Que linda esta Barb..... UN MOMENTO.

Encima es registrada eh, ojo.
 
 
Jessie después de un accidente de tránsito:

Yo le pondría el sombrero pero tapándole toda la cara.
 
Shrek: "Mmmm Capi, me dijeron que te gusta que te den por atrás"

Y por 300 pesos yo que vos lo pienso....
 
Digan que yo no tengo necesidad de regalarle juguetes a nadie, pero de cualquier manera jamás de los jamases se me ocurriría adquirir ninguna de estas atrocidades. ¡Y era un puesto adentro de un shopping eh! No les estoy hablando ni de la salada ni del chino de la vuelta. Una cosa de locos.

viernes, 7 de junio de 2013

Discriminatorio

En el aeropuerto internacional de Buenos Aires te prohíben entrar al avión con pistolas, otras armas de fuego, y otras cosas más con las que no podés abordar.


¡Pero dejame entrar con mi ballesta por lo menos! ¡Ni flechas puedo subir!

Que gente maldita. ¡No hay derecho!

lunes, 22 de abril de 2013

Costumbres escritas

En la ciudad donde me toca vivir, entre todas las malas costumbres que tiene la gente, creo que una de las más "rompe bolas" es la adicción por llenar de graffitis todo sin respeto alguno por la propiedad ajena.

Si bien hay lugares que tienen unos murales ya aptos para que ciertos artistas dejen plasmada su genialidad con enormes e increíbles dibujos, lo cierto es que la mayor parte de las paredes que vemos a diario escritas son con mensajes pelotudos que cualquiera puede hacer. Van desde declaraciones de amor a pedidos desesperados de que los perdonen, nombres de bandas de dudosa procedencia y nombres propios hasta los que más abundan: los mensajes pro/contra determinado equipo de fútbol.


No se salvan ni las puertas de los medidores de gas. Aunque debo decir que prefiero ver eso que las paredes hechas pelota.


Una pobre casa que tiene totalmente escrachado el muro de su esquina.


Uno se rompe el lomo, gastando dinero y tiempo para hacer una hermosa fachada de ladrillos a la vista, para que venga un retardado fanático del fútbol que la verdad debería pintarse "Vélez" en el escroto, si tanto le gusta.

La mayoría de las fotos que saqué tiene escritos de este equipo determinado ya que vivo a unas 20 cuadras de la cancha de Vélez, pero no creo que uno safe de ser escrachado sólo por no vivir cerca de ningún estadio: es lo mismo. Puede ser que la cercanía agrande un poco más el problema, pero esto se ve en cualquier lado.


Las persianas de los negocios están casi todas arruinadas. Sin exagerar. Si me encuentro con alguna que no está escrita tengo sospechas de que esa persona realiza macumbas diarias para evitar que le pinten todo.



Mensajes encriptados que sólo los seres que los han escrito pueden entenderlos.


Sí, paaaaabre. Seguí participando, si esperas que con ese mensajito lograrás algo.


Los bordecitos tampoco se salvan.


Ah, ¿querías cerámica en la fachadita? Tomá para vos.


¿Qué necesidad...?


Un poquito más sofisticado, pero no deja de ser un arruinaje.


En fin...



A este encima le pegan cartelitos en la pared, se ve ahí que está bien hecho pelota.


Yo no sé bien si es que la gente tiene tanta necesidad de expresarse que no puede hacerlo en lugares que no jodan a nadie, o si realmente les importa tan poco el otro que no les calienta ir por la vida arruinando lo que a muchos les cuesta meses de laburo y esfuerzo. ¿Tendrán idea de lo que cuesta un tacho de pintura hoy en día? ¿O lo que le costó a esa persona comprarse una casa, tener un espacio propio y decorarlo para que venga un tarado y se lo escrache todo? ¿O simplemente no les importa nada?

Cabe aclarar que estas fotos las hice en un radio de 15 cuadras del departamento donde vivo. No tuve que caminar mucho, ni tuve que buscar: todo está escrito. No hay parte de la ciudad donde uno mire y no encuentre alguna cosa de estas.

martes, 9 de abril de 2013

Afiches

En una plaza de la ciudad...


Es una buena cantidad, sí.

viernes, 22 de marzo de 2013

Ese vecino amigo

En la ciudad de Buenos Aires, además de los muchos problemas que he podido nombrar, hay uno en particular que está complicado de erradicar: el asunto de la caquita de perro.

Si bien se ve que cada vez hay más gente que sale con la bolsita atada a la correa o el artilugio este porta bolsitas que queda muy "top", todavía hay personas que deben creer que el sorete de su mascota va a desaparecer por arte de magia una vez que se han ido, porque ni se mosquean cuando su perro deja el regalo en la vereda/lugar de preferencia.


Artilugio TAAAAAP porta bolsita caquera

El problema es que esos soretes, buen señor que no quiere agacharse a juntarlos, no se evaporan con el calor ni desaparecen mágicamente por la noche como algunas perillas de puertas (ah sí, ¡en épocas se chorean hasta las perillas de bronce de las entradas de las casas!), sino que se quedan ahí, esperando que algún boludo los pise, los patee o se los lleve pegados en la rueda de la bicicleta/cochecito del bebé. Cual muestrario de la desgracia, nuestras veredas están minadas de mierda, y en algunas ya se complica caminar, en parte por la cantidad y en parte por el olor. Un *grato* ejemplo de esto es la vereda del jardín botánico, apesta a caca de gato y uno que pensaría que caminar por ahí y ver el verde sería lindo, bueno, ¡NO! ¡APESTA!

Cuestión que además de hacer campañas virtualmente, a veces encontramos cartelitos pegados por la ciudad pidiendo encarecidamente a la gente que se haga cargo de los obsequios de sus amadas mascotas. Algunos suenan medio militares, tipo "JUNTE LA CACA DE SU PERRO, NO SEA SUCIO" y algunos tienen un tono más amable, hasta gracioso, intentando que uno se ría y finalmente acceda a juntar el montoncito en cuestión, como este que se ve por el barrio donde vivo:


Las caritas me vuelven loca

Señor, señora, joven paseador de perros: deje de minar las veredas de nuestra ciudad, y deje de llenar de caca el pastito de nuestras plazas; nos gustaría poder sentarnos a disfrutar un mate sin tener miedo a llenarnos la mano de mierda en el intento.

lunes, 25 de febrero de 2013

Infancias robadas

A veces cuando paseo por los bazares esos que venden mucha gansada toda junta, me sorprendo y divierto al mismo tiempo en los sectores de juguetes para chicos.

No por la obvia mala calidad de los mismos, ni por los precios o lo trucho de algunos, sino por la posición poco feliz que tienen algunos juguetes dentro de sus bolsitas...


Oh sí, usted es un Triceratops muy pervertido. Y la cara del T-Rex no deja lugar a duda. Ojo que el Stegosaurio quiere prenderse eh.


El día que las ovejas se hartaron de ser objeto de burla sexual, decidieron dar vuelta la historia. Ahhh, ¿¿te crees vivo porque sos caballo?? ¡¡Tomá!! 


Esto ya es una orgia. Es un despelote.

Quiero creer que fueron a propósito. Cabe destacar que no fueron tomadas en el mismo bazar...

lunes, 21 de enero de 2013

Cosas raras

He visto toda clase de juguetes en mi vida. Desde los más elaborados a los más truchos, pasando por copias de juguetes (como esos tristes intentos de ratón Mickey que se pueden encontrar en Once), y hasta algunas muñecas que si les pones una linterna abajo de la cara de noche, YO no dormiría.

Pero aun así, la vida da sorpresas, sorpresas te da la vida, y me sigo sorprendiendo de las cosas que se pueden inventar.

Todos nos hemos cruzado alguna vez con el famoso juguete de goma horroroso que es un cadaver de gallina que emite un sonido muy feo cuando la apretas, nefasto juguete si los hay, que asusta mucho a mi perra, entre otros seres:


Es horrible pobrecita, y me hace acordar a una muñeca de goma (sí, ¡las muñecas chanchas!)

Pero lo que no creo que todos hayan visto es su nueva competidora:


WHAT THE FUCK?!

Esas señoras desagradables las encontré en la parte de juguetes de un supermercado chino. ¿Incitando a los niños a tener su pequeña muñeca de goma? (guiño guiño). ¿Divirtiendo a los adultos creyendo que es su suegra que estarán apretando y hacen sufrir? No lo sé. Pero lo que sí sé, es que hay diseñadores de juguetes que merecen un palazo en el medio de la nuca.